Según detalló un informe de la consultora Analytica, el programa más relevante es “Desarrollo de la Educación Superior” que representa el 77% del gasto total de la secretaría. El mes pasado tuvo una caída interanual real del 30,5% y en lo que va de 2024, del 30,4%. El 99% del programa se compone de las transferencias corrientes a las universidades.
Por otro lado, y por fuera del programa, las universidades también reciben transferencias de capital, las cuales son marginales en comparación a las corrientes. La partida más importante hace referencia al pago de salarios de los docentes universitarios cuya contracción fue del 30,3%.
En conjunto, las transferencias devengadas al programa “Desarrollo de la educación superior” en el acumulado de enero a septiembre pasaron de representar el 0,5% del PBI en 2023 al 0,4% en 2024.
En paralelo, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) salió a desmentir recientemente en su cuenta de X una serie de afirmaciones que comenzaron a circular, algunas dichas por el mismo Gobierno, en medio del conflicto por el recorte.
El secretario de Educación, Carlos Torrendell, acusó a las universidades públicas de “inventar alumnos”. La CIN respondió: “En Argentina el presupuesto universitario no se asigna por estudiantes. Se actualiza según el último presupuesto consolidado y tienen en cuenta varios componentes como salarios docentes y no docentes, gastos de funcionamiento e inversión para Ciencia y Tecnología”.
Además, frente a la controversia acerca de la supuesta falta de auditoría en la administración de las universidades dijeron: “Los gastos de las universidades se componen en un 90% en salarios (registrados) y un 10% en gastos de funcionamiento (servicios públicos, limpieza, seguridad, seguros, reparaciones y un mínimo equipamiento) que se rinden. Las universidades son las entidades del sector público más controladas y auditadas, incluso lideran el ranking que elabora la Agencia de Transparencia de la Jefatura de Gabinete de la Nación. Tienen auditorías internas propias y externas del Congreso de la Nación, más evaluaciones de gestión propias y externas de la CONEAU. Todos los meses entregan al Ministerio de Capital Humano su información de personal y presupuesto”.
Por otro lado, desde Analytica señalaron que “debido a que la educación en el nivel inicial, primario y secundario tiene jurisdicción provincial, gran parte del gasto en el resto de los programas de la Secretaría de Educación está asociado a las transferencias a provincias y municipios. En particular, las transferencias para educación representan el 33% de las transferencias totales devengadas a las provincias y tuvieron una caída real interanual del 70,5% en los primeros nueve meses”.
Sin embargo, no fue el único gasto de la cartera de Educación que sufrió recortes importantes en lo que va del año. Por caso, Infraestructura y Equipamiento tuvo una caída del -95,4%, Fortalecimiento Edilicio de Jardines Infantiles, del 86,8%, Innovación y Desarrollo de la Formación Tecnológica, 83,6% y Conectar Igualdad, 84,3%. En total, el gasto devengado de la secretaría en programas entre enero y septiembre pasó de representar el 0,8% del PBI en 2023 a 0,5% este año.
En general, en septiembre el gasto primario real devengado tuvo una caída del 29,7% interanual y en los primeros nueve meses, la contracción fue del 30,1%. Entre las partidas devengadas con mayores ajustes respecto a septiembre de 2023 se encuentran la obra pública (-73,1%), las transferencias a provincias (-58,1%) y el gasto en programas sociales (-47,4%).
Por otro lado, se destaca el aumento del 8,6% en el gasto en asignaciones familiares y AUH. Dentro de las transferencias a provincias se encuentran los Aportes del Tesoro Nacional (ATN): en septiembre no se registró ninguna transferencia bajo este concepto, y en lo que va del año la caída es del 74,2% interanual en términos reales.