Lo que sí se confirmó es que el hecho ocurrió en el domicilio de un suboficial de la policía de Entre Ríos que integra el cuerpo de bomberos zapadores y que el arma que hirió al pequeño sería el que el hombre utiliza para su trabajo.
Este jueves, tras permanecer internado en la Unidad de Terapia intensiva del nosocomio de Concordia, el joven falleció. En medio del dolor, sus familiares tomaron la decisión de donar sus órganos para dar una nueva oportunidad a quienes esperan por un trasplante.