El ministro Juan Cabandié explicó que estos Faros de Conservación “arrojan la localización de focos ígneos” y agregó que si tales datos “se cruzan con información catastral de las provincias, la Justicia puede determinar claramente quiénes son los que prenden permanentemente fuego en el territorio”: “Nosotros tenemos herramientas, instrumentos e información para reforzar a la Justicia y que se sepa quiénes son los que prenden los focos”.
En el mismo sentido, el secretario de Control y Monitoreo Ambiental, Sergio Federovisky, sostuvo que desde el Ministerio de Ambiente “se realizan los máximos esfuerzos para la prevención y el manejo de los incendios, pero si el Poder Judicial no se encarga de detectar y sancionar rigurosamente a los responsables de los mismos, esa impunidad genera una situación propicia para que no se verifiquen los cambios en la conciencia social y en las prácticas culturales que se requieren”.
“A través de la georreferencia que brinda dicha tecnología, se pueden localizar con exactitud cuáles son los campos en donde se generan los focos ígneos, para luego conocer mediante los oficios judiciales la titularidad de dichos predios”, explicó Federovisky, al tiempo que consideró que se podría solicitar a las diversas compañías telefónicas “que informen los rebotes de las antenas en dicha zona a efectos de establecer quiénes se hallaban en el lugar del evento dañoso en el horario indicado”.
Cómo funciona
El Sistema de Monitoreo y Alerta Temprana de Incendios del Ministerio de Ambiente se compone de torres de entre 30 y 40 metros de altura, sobre las que se colocaron cámaras multiespectrales (que detectan humo y calor) y de video, conectadas a internet.Las alertas emitidas por Nación aumentaron de 181 en el mes de mayo a 269 en junio para escalar a 237 en la primera quincena de julio: los datos surgen del reporte trimestral de los faros, que evidencian cómo se multiplicaron las incidencias de focos ígneos y las alertas emitidas a las provincias de Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires.