A continuación, el texto completo que la entidad compartió a El Entre Ríos:
"La situación generada en torno a la vacunación contra la fiebre aftosa, donde a pocos días de iniciarse la primera campaña del año no se conoce el precio de las dosis, deja a la intemperie un sistema con claras asimetrías, con enormes ventajas de un reducido grupo oligopólico como son los laboratorios frente a miles y miles de productores.
Queda más claro que nunca, que el oligopolio en la producción de estas vacunas -donde pocas empresas controlan la oferta-, deriva en prácticas anticompetitivas donde la fijación de precios elevados es su característica más a la vista. Este aspecto se puede patentizar aún más cuando comparamos los precios pagados en Argentina y los que terminan abonando nuestros colegas productores de los países de la región.
Hoy, la realidad marca, tal vez como nunca antes, la dependencia de miles de productores y de la sanidad de millones de cabezas, de un minúsculo grupo empresarial que juega a las escondidas ante la mirada impávida de las autoridades.
En este sentido, y entendiendo que la falta de competencia es uno de los ejes desde donde pueden ejercer presión dichos grupos, resulta imperioso que el gobierno nacional abra el juego a otras empresas, aceptando nuevos actores que puedan ingresar sus productos al país. Sin la presión de competidores, las empresas dominantes seguirán teniendo actitudes como las del presente, donde todo un país productivo espera conocer el precio de las dosis para organizar una compleja campaña de vacunación que debe iniciarse el próximo 10 de marzo.
Lamentablemente, esta caza en el zoológico de los laboratorios, que tienen los clientes cautivos sin poder de elección alguna, es una distorsión que necesita ser subsanada más temprano que tarde en beneficio de los únicos aportantes económicos de este circuito: los productores ganaderos.
Del mismo modo, aprovechamos la oportunidad para instar al propio SENASA a revisar posibles cambios en el sistema de vacunación actual, tales como la exclusión de las categorías novillo y vaquillona, junto a la vaca y el toro, para la segunda campaña de vacunación de este 2025; como así también realizar en 2026 una única campaña de vacunación total y revacunar solamente a la categoría terneros.
Debe quedar perfectamente explicitado, que estas modificaciones propuestas no cambiarían en nada la seguridad en materia de salud animal, ya que las mismas son producto de un arduo y celoso trabajo técnico–científico".