Desde la Fundación María Inmaculada de la Concordia emitieron un comunicado en el que lo destacaban como un servidor. El joven cumplía con tareas múltiples como camarógrafo, editor y sonidista, entre otras cosas.
“Alfredo. Partiste tempranamente a la casa del Padre, te nos adelantaste de tal manera que dejaste el deseo en nosotros de volver a abrazarte y poder compartir un mate, en esas largas jornadas de grabación, edición y transmisión en vivo”, escribieron.
Además, afirmaron: “Tu SÍ fue firme, completo y perenne. Y de manera silenciosa pero efectiva fuiste acompañando el caminar de nuestra fundación en su etapa más desafiante que fue el ingresar en la televisión digital abierta y en las redes sociales”.
Por haber dado positivo al test de coronavirus, el joven no pudo tener un velatorio.