O quienes habían tenido posibilidad de tratarlo y compartir -en la circunstancia que fuere- tan solo un momento, leer sus libros o ser alumnos del colegio religioso elisense. Sin olvidar, quienes alguna vez fueron consultados por él acerca de su apellido o “¿hijo de quién?”, interesado de inmediato en conocer su árbol genealógico.
Bajo ese marco de reconocimiento y homenaje, el Museo Regional “El Porvenir” de Villa Elisa recibió formalmente en esta fecha, una serie de elementos que pertenecieron al excura párroco local: diapositivas de sus recordados viajes a Europa, el borrador de un libro inédito sobre el centenario de Villa Elisa que merecería ser editado, su máquina de escribir y varios libros -algunos en idioma latín, otros de literatura clásica o religión- que formaban parte de su biblioteca personal, entre otros objetos que quedaron registrados en un acta y serán inventariados antes de su exhibición:
. 1 máquina de escribir (funcionando y en perfecto estado de conservación);
. 9 cajas de varios tamaños con diapositivas de Europa (viajes realizados por el presbítero Rougier y de construcciones europeas cuyas tomas -la mayoría de ellas- fueron realizadas por los hermanos Carrón);
. 1 borrador inédito en referencia al centenario de Villa Elisa (que cuenta el antes, durante y el después);
. 1 libro Nouvel Armorial Valaisan - Neues Walliser Wappenbuch;
. 1 ejemplar “Don Quijote de la Mancha” - Edición numerada 02412 ab, con grabados de editorial Océano;
. 3 tomos de libros Summa Theologiae Moralis;
. 6 tomos (colección incompleta) de Julián Marías;
. 1 saco sobretodo (cruzado, largo, de color negro) que perteneció al presbítero Rougier, utilizado en ocasiones especiales;
. 1 cuadro con pergamino en reconocimiento al padre Juan Esteban en sus 30 años de su ordenamiento sacerdotal;
. Placas recordatorias / reconocimientos;
. Pasaporte de Juan Esteban Rougier;
. 1 cuadro obsequiado por el Círculo Católico de Obreros;
. 1 cuadro de madera con foto de Rougier.
Previo a ese acto de entrega, hubo una ceremonia en el cementerio municipal donde descansan los restos de Juan Esteban -junto a los de otros sacerdotes locales-, colocándose una ofrenda floral y descubriéndose una placa que posteriormente fue bendecida, en homenaje a su enorme legado.