“Nos hicieron una cama. Hacen un pedido, llegamos, pero en realidad no era desde ese domicilio, sino que fue una dirección que pusieron para robarnos la moto”, explicaron.
Cuando el cadete llegó hasta el lugar donde debía entregar el pedido, y mientras aguardaba el pago, fue sorprendido por dos personas que lo asaltaron. En el forcejeo logró salvar la moto y escapar, pero le robaron el pedido y dinero.
Además de los hechos de inseguridad a los que están expuestos los trabajadores de cadetería y mensajería, uno de los trabajadores mencionó que hay muchos intentos de estafas virtuales, con comprobantes falsos y ahora analizan trabajar con registros de clientes para evitar situaciones de riesgo.
“No se veía tanto antes, pero ahora se siente más la delincuencia. Los que trabajamos en las calles nos sentimos inseguros. No son delitos menores, se está normalizando el robo”, cuestionaron.